Brutal ataque en Lanús: ladrones emboscaron a un joven en un kiosco para robarle y casi lo matan a puñaladas

El hecho quedó grabado por las cámaras de seguridad.

Un joven estaba comprando en un kiosco cuando fue sorprendido por tres delincuentes que actuaron en grupo para robarle. El violento hecho, que ocurrió en Lanús Oestequedó registrado por las cámaras de seguridad del lugar.

A las 4.36 de la madrugada del lunes, los agresores se acercaron y, en cuestión de segundos, la situación se volvió violenta: lo rodearon, lo intimidaron y uno de ellos intentó atacarlo con un cuchillo.

En las imágenes se puede ver que el episodio sucedió muy rápido sobre 25 de Mayo al 2400, esquina Humahuaca. Las cámaras, a las que accedió TN, muestran que el joven estaba parado frente a la ventana del comercio haciendo un pedido cuando dos delincuentes -que estaban sentados en un banco al fondo- se levantaron y lo cercaron.

Uno de ellos se le puso muy cerca, lo saludó como si lo conociera y acto seguido comenzó a amenazarlo. El otro observaba la escena desde atrás, acompañado por una mujer que, a la distancia, lo alentaba.

Un familiar de la víctima reconstruyó en charla con TN cómo se desató la agresión. Según contó, uno de los ladrones primero le pidió los cigarrillos que estaba comprando, hasta que la situación se descontroló. “Uno le pidió que le dé los cigarrillos que estaba comprando. Mi hermano le dijo que no. El ladrón le dijo: ‘Bueno, cómprame unos papelillos, amigo’, y él le dice que no le iba a comprar nada, que no se confunda. Y después el ladrón le dijo: ‘¿Qué te hacés el pillo vos?’. Ahí agarran entre los tres“, relató.

A partir de ese momento comenzó un forcejeo al que se sumaron los que estaban de “campana”. Hubo empujones, maniobras para inmovilizarlo y movimientos bruscos alrededor de la víctima. En medio del caos, el ladrón que miraba desde atrás le robó la gorra a la víctima mientras el principal agresor seguía enfrentándolo.

La secuencia terminó cuando el joven logró alejarse unos metros, pero fue perseguido por los atacantes. “Cinco puntazos le tiró uno, de milagro no lo apuñaló”, agregó la familiar. Luego, los delincuentes regresaron hacia el kiosco y huyeron en dirección contraria. Segundos más tarde, la víctima volvió, subió a su auto -que estaba estacionado en la esquina- y se retiró del lugar.

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