Cómo el uso del celular impacta en el cuerpo humano y qué hacer para evitarlo

Estudios científicos afirman que el uso del teléfono móvil y otros dispositivos alteran la forma del cuerpo humano, lo que perjudica a la vista, afecta la motricidad y reduce la fuerza muscular.

Dichos reportes también sugieren que estos problemas físicos degeneran en un deterioro cognitivo o complicaciones más graves, además del envejecimiento.

Respecto a los cambios en la postura, condicionada por tener la cabeza adelantada para visualizar dispositivos, puede ejercer una presión de hasta 27 kilogramos sobre el cuello.

Con el pasar del tiempo, esto puede dañar los discos de la columna vertebral, provocar el deterioro de articulaciones y músculos, e incluso reducir la capacidad pulmonar. Esta afección ya tiene el nombre coloquial de “cuello tecnológico”.

Además de la deformación de las columnas vertebrales, entre los efectos del uso excesivo del celular se encuentra el debilitamiento de las manos, fallas en la coordinación ojo-mano, deterioro de la visión, la irritación del piel y el cuello arrugado.

Existen ejercicios particulares para cambiar la manera de visualizar un celular o cualquier otro dispositivo tecnológico. Uno de ellos es sostener el teléfono a mayor altura.

Este movimiento implica poner la pantalla a la altura de los ojos, y a una distancia equivalente a la longitud de un brazo. Lo mismo se aconseja al momento de visualizar monitores de computadora.

Otro ítem lo constituye el pausar esta actividad y realizar otras, como estar al aire libre, por ejemplo, para descansar el cuerpo de posturas y acciones realizadas en función de visualizar dispositivos.