Estos datos corresponden a los 31 principales aglomerados urbanos del país, que concentran una población total de 29,8 millones de personas.
La tasa de actividad —que mide el porcentaje de personas en edad de trabajar que tienen o buscan empleo— se ubicó en 48,2%, sin cambios estadísticamente significativos respecto al trimestre anterior ni en la comparación interanua.

LOS DATOS POR REGIÓN
El Gran Buenos Aires se consolidó como la región con mayor tasa de actividad (49,4%) y también la de mayor desocupación (9,1%), lo que expone la situación crítica en el principal conglomerado urbano del país.
En contraste, Cuyo fue la región con el mayor nivel de empleo (45,1%), mientras que el Noroeste tuvo el menor nivel de desocupación (5,1%).

¿QUIÉNES SON LOS OCUPADOS Y DESOCUPADOS?
De los 14,4 millones de personas económicamente activas, 13,3 millones tienen al menos una ocupación, mientras que 1,1 millones están desocupados y buscan empleo activamente.
Entre los ocupados, el 72,7% son asalariados —el 63,7% con descuento jubilatorio— y el 27,3% trabaja por cuenta propia o en otras modalidades no asalariadas.
INTENSIDAD Y CALIDAD DEL EMPLEO
Del total de personas con trabajo, más de la mitad (54,3%) tiene empleo a tiempo completo. Sin embargo, el 10,8% se encuentra subocupado demandante —es decir, trabaja menos de 35 horas semanales y busca más horas— y un 8,3% directamente no demandante.

Estos indicadores muestran que, además del aumento del desempleo, persiste una gran parte de la población ocupada en condiciones precarias o con necesidades laborales insatisfechas.
ESCENARIO
El repunte de la desocupación, combinado con una caída del empleo y sin mejoras sustanciales en la actividad, refleja el impacto de las medidas de ajuste económico impulsadas por el Gobierno nacional. La pérdida de poder adquisitivo, la recesión en sectores productivos y la falta de inversiones en empleo genuino se sienten en los hogares.
