Además, abordaron la polémica decisión de eximir de la cuarentena obligatoria a los funcionarios que viajen al exterior para cumplir funciones.
El intendente de Vicente López, Jorge Macri, y el ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, se encontraron este sábado en la mesa de «La Noche de Mirtha» donde protagonizaron una serie de cruces intensos. Durante el programa ambos políticos plantearon múltiples lecturas sobre la campaña de vacunación, la decisión del Gobierno de restringir aún más el ingreso al país, el cierre de escuelas y el escenario económico-social, entre otras temáticas.
Uno de los ejes que abordaron los invitados fue la campaña de vacunación contra el Covid-19 mediante la cual ya se aplicaron casi 20 millones de dosis. El intendente macrista sostuvo que en la Provincia de Buenos Aires «sintió que tenía que hacerse dueño del proceso de vacunación», al tiempo que manifestó que «hay que usar la infraestructura existente. Si después quieren poner el cartelito de provincia de buenos aires me importa tres velines».
Frente al planteo, el ministro Arroyo sostuvo que en todas las provincias del país «hay propagandas políticas», aunque de inmediato buscó volver a correr el foco y subrayó que «el proceso de vacunación se ha ido mejorando». En el marco del debate sobre la inoculación, el médico Roberto Debbag -otro de los invitados- subrayó la importancia de completar el esquema de vacunación frente al análisis de las nuevas variantes.
«Tenemos que avanzar en este proceso de las segundas dosis», sostuvo el miembro del Gabinete de Alberto Fernández en sintonía con el anuncio de la Casa Rosada. Si bien destacó la importancia de la vacunación, Arroyo fue más allá y dijo que en los barrios la preocupación también se centra en «los alimentos y el trabajo». «Veo angustia, pero también esperanza», señaló sobre el avance de la inmunización y el retorno lento a la normalidad, en tanto que Macri aseveró que «además de vacunas necesitamos trabajo».
Clases presenciales
El intendente de Vicente López y el ministro de Desarrollo Social coincidieron en que la escuela «es el lugar más sano y seguro», en tanto que el opositor insistió en la demora de la vuelta a clases presenciales y apuntó, además del Ejecutivo, contra los gremios docentes por trabar la reapertura. «Esta claro que ha habido un tiempo crítico y ahora estamos en un proceso de ir a buscar a los chicos que están afuera», señaló Arroyo y de inmediato lo cruzó Macri: «¿Es por las encuestas o por convicción?». «Por convicción», respondió.
Roberto Debbag se sumó al debate con datos de Unicef que dejaban en evidencia el abandono escolar durante la pandemia y señaló que los especialistas del mundo reconocen que las escuelas no fueron foco de contagios masivos. Tras el planteo, el funcionario nacional sostuvo que el Gobierno está «creando una red de veinte mil tutores para quienes dejaron la escuela, para que vuelvan, pero aprendiendo oficios», además de resaltar que la escuela significó un espacio vital para mantener la alimentación de 3.5 millones de chicos a pesar de no dictarse clases.
Restricción de fronteras
Por último, los invitados -excepto Arroyo- cuestionaron al Gobierno por permitir que solo 600 personas puedan ingresar por día al país y la decisión de que los políticos que viajen al exterior estén eximidos de hacer la cuarentena cuando retornen. «Es una falta de respeto absoluta a la ciencia», dijo Debbag de inmediato y agregó: «Esta incumplimiento con la ley y produciendo una probabilidad de transmición».
Juana Viale le preguntó a Arroyo si lo considera un «privilegio político» y el ministro buscó esquivar definiciones al alegar que «son funcionarios que están trabajando, fueron a hacer una actividad y vuelven». » Pero si la prioridad es cuidar la salud hoy se puede trabajar a distancia. Los chicos tuvieron clases virtuales un año, por qué no sigue (Sergio) Massa trabajando a distancia», cuestionó sobre la gira del presidente de Diputados y lanzó que «es una cuestión moral».
Fuente: El Intransigente

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