Malvinas: los dichos de Victoria Villarruel generaron repercusión en la prensa británica y desataron una reacción en el Reino Unido

Las recientes declaraciones de la vicepresidenta Victoria Villarruel volvieron a colocar la disputa por las Islas Malvinas en el centro de la escena internacional.

Sus mensajes en redes sociales, dirigidos a los habitantes del archipiélago, no solo generaron repercusión local, sino que rápidamente fueron replicados por los principales medios del Reino Unido, que interpretaron sus palabras como una escalada en el tono diplomático.

Todo comenzó con una serie de publicaciones en las que la funcionaria reafirmó la posición argentina sobre la soberanía y cuestionó el rol de los isleños dentro del conflicto.

“Hoy más que nunca, las Malvinas son argentinas”, sostuvo. En ese mismo hilo, agregó: “La discusión sobre la soberanía de nuestras islas es entre estados, por lo tanto el Reino Unido debe discutir bilateralmente con Argentina el reclamo que mantenemos por razones legales, históricas y geográficas. Los kelpers son ingleses que viven en territorio argentino; no son parte de la discusión”.

El punto más controvertido llegó en una respuesta directa a un usuario, donde afirmó: “Si se sienten ingleses, que vuelvan a los miles de kilómetros de distancia donde está su país”. Esa frase fue tomada por diarios británicos como eje de cobertura y disparó reacciones políticas en Londres.

El episodio no ocurrió en el vacío. En los últimos días, el tema Malvinas volvió a tensarse a partir de versiones sobre un posible giro en la política exterior de Donald Trump. Una filtración atribuida al Pentágono dejó trascender que Washington evalúa revisar su respaldo histórico al Reino Unido en relación con el archipiélago, lo que generó inquietud en el gobierno británico.

Desde Downing Street buscaron bajarle el tono a esas especulaciones, pero al mismo tiempo endurecieron su discurso. El entorno del primer ministro Keir Starmer ratificó la postura tradicional y descartó cualquier cambio, mientras que la canciller Yvette Cooper insistió en que la soberanía “no está en discusión” y remarcó el principio de autodeterminación de los isleños.

En paralelo, el presidente Javier Milei volvió a manifestarse públicamente para reforzar el reclamo argentino, en una estrategia que apunta a reposicionar el tema en foros internacionales y capitalizar cualquier fisura en el respaldo histórico que recibe el Reino Unido.

En ese contexto, el canciller Pablo Quirno reiteró la voluntad de retomar negociaciones bilaterales, en línea con las resoluciones de organismos internacionales que instan a ambas partes a encontrar una salida diplomática al conflicto.

Sin embargo, del lado británico no solo hubo respuestas oficiales. Dirigentes políticos como Kemi Badenoch y Nigel Farage también se pronunciaron con dureza y defendieron la posición de Londres, dejando en claro que no hay margen para discutir el estatus actual de las islas.