Todos los 27 de agosto se celebra el Día de la Radiofonía Argentina, porque un día como hoy, pero de 1927, se realizó en nuestro país la primera transmisión de radio del mundo por parte de los “Locos de la Azotea”.
El radioaficionado Enrique Susini, junto a sus amigos César Guerrico, Luis Romero Carranza y Miguel Mujica dieron inicio no sólo a la radiofonía argentina sino también a la mundial cuando transmitieron desde la terraza del Teatro Coliseo la ópera Parsifal.
“Señoras y señores: la Sociedad Radio Argentina les presenta hoy el festival sacro de Richard Wagner, Parsifal, con la actuación del tenor Maestri, el barítono Aldo Rossi Morelli y la soprano argentina Sara César, todos con la orquesta del teatro Costanzi de Roma, dirigida por el maestro Félix von Weingarten”, dijo al aire Susini, por entonces de 29 años.
Luego de esta transmisión, Radio Argentina se convirtió en una de las primeras estaciones de radiodifusión con programación regular en el mundo.
La emisión de la ópera Parsifal es considerada la primera del mundo porque, aunque fue una de las tantas transmisiones radiales que por ese entonces se realizaban en forma experimental tanto en la Argentina como en otras partes del mundo, se trató de transmisión de una obra artística completa e inauguró la regularidad y sistematización en el servicio.
Este hito fue apenas escuchado por aproximadamente medio centenar de personas. Su responsable, el médico Enrique Susini, era un radioaficionado que un año antes había estado en Francia, interesado por los equipos transmisores utilizados por el ejército francés para las comunicaciones entre los frentes durante la Primera Guerra Mundial. Así fue como trajo a Buenos Aires algunas válvulas Pathé, con las que armó un precario, pero eficiente equipo.
Junto a César Guerrico, Luis Romero Carranza y Miguel Mujica, formó LOR Sociedad Radio Argentina y acordó con los titulares del Coliseo para colocar una pequeña antena en la terraza del teatro.
Aquella noche, pocos minutos después de las nueve, unas cincuenta personas -además de los tripulantes de un barco anclado en el puerto de Santos, en Brasil- escucharon Parsifal en las pocas radios de galena que existían. El presidente Hipólito Yrigoyen comentó: “Cuando los jóvenes juegan a la ciencia es porque tienen el genio adentro”.
