La Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires convirtió en ley un proyecto del senador Marcelo Feliú que modifica la vigente Ley de Adopción, con la intención de agilizar y mejorar en varios aspectos el proceso de adopción.
Al respecto, Feliú explicó que “hay un imaginario social que aún entiende a la adopción como un derecho de los adultos cuando en realidad es un derecho de los niños y niñas que no pueden ser asumidos por sus familias de origen a tener una familia”.
Las modificaciones incluyen más derechos para niños, niñas y adolescentes en el proceso adoptivo, resaltan el rol preponderante de los servicios locales de promoción y protección de derechos, incorporan la posibilidad del dictado de otras figuras sustitutivas a las medida de abrigo ante situaciones de alta vulnerabilidad y cuando no se encuentran reunidas las condiciones de adoptabilidad, además de profundizar la necesidad de capacitación a todas las partes intervinientes, en especial de los pretensos adoptantes, para derribar mitos que obstaculizan la decisión de inscribirse para adoptar.
Espacio y tiempo para establecer vínculos
Un aspecto particularmente difícil de resolver en los procesos de adopción es la generación de condiciones adecuadas para el desarrollo del vínculo entre adoptantes y adoptados. En ese sentido, la reforma a la ley introduce como concepto novedoso para el sistema bonaerense el otorgamiento de licencias especiales en el sector público para los adoptantes, tanto para las guardas pre adoptivas como para la adopción y las tramitaciones administrativas.
Se aspira, con esta licencia, a obtener el espacio y el tiempo necesarios para desarrollar los vínculos familiares. A su vez, la modificación de la ley de adopción sugiere que en los respectivos convenios colectivos de trabajo se adopte igual postura en relación a las licencias especiales.
El senador Feliú destacó el trabajo de fondo que tuvo la iniciativa, que “fue el resultado de un trabajo colectivo de todos los espacios políticos del Senado y de la Cámara de Diputados, a lo que se sumaron las voces de Ong vinculadas al tema, funcionarios del Registro de Adoptantes de la Suprema Corte de la Provincia de Buenos Aires, aportes de magistrados del fuero de familia y profesionales que trabajan en los servicios locales de protección y promoción de derechos de niños, niñas y adolescentes”.
