El Gobierno de Javier Milei minimizó la marcha en su contra y la tildó de partidaria

Desde el oficialismo reiteraron que la manifestación fue politizada y utilizada por la oposición. El Ejecutivo se aferra a la idea de la “batalla cultural” contra la “agenda woke”.

El oficialismo se mantuvo incólume en su estrategia discursiva frente a la Marcha del Orgullo Antifascista celebrada en la tarde de hoy, pese al carácter masivo y heterogéneo de la misma. Fiel a lo que se esgrimió a lo largo de la previa, en el mileismo consideran que se trató de una demostración partidista y politizada.

Funcionarios y dirigentes del oficialismo se abrazaron a  la idea de que la dirigencia opositora se plegó a la manifestación y la utilizó para sus propios intereses. Enfatizaron que la oposición y los medios tergiversaron los dichos de Javier Milei en el Foro Económico Mundial celebrado en Davos con la finalidad de dañar su imagen pública.

En ese sentido, volvieron a apuntar al peronismo, el radicalismo no oficialista, y recordaron casos de violencia de género y abuso que involucraron a dirigentes del Partido Justicialista, como Alberto Fernández, Fernando Espinoza y José Alperovich.

Actividad paralela y agenda propia

En paralelo a la marcha, el presidente Javier Milei difundió en redes la actividad desplegada por su hermana Karina Milei, que se sumó en Villa Devoto a una campaña de afiliación de militantes de La Libertad Avanza.

El mandatario también replicó publicaciones de medios hiperoficialistas como La Derecha Diario que apuntaron a la tergiversación y desinformación del discurso dado por el jefe de Estado en Davos. Asimismo, también retuiteó un posteo de la ministra de Seguridad Patricia Bullrich en el que informaba sobre cómo la Policía Federal detuvo a un abusador sexual en González Catán.

En el interior de la Casa Rosada reconocieron que el mensaje de Milei en el Foro Económico de Davos fue precipitado, al igual que medidas como la derogación de los cupos en el Estado y la figura del femicidio. Como reflejo de la bajada de cambio, Karina Milei ordenó a la ministra Bullrich que redujera al máximo la presencia de Gendarmería y la Policía Federal en la manifestación de hoy.

La “batalla cultural” continúa

Más allá de la autocrítica, en el Ejecutivo impera la idea de mantener la polarización contra lo que llaman la “agenda woke” en el marco de su “batalla cultural” frente al “progresismo cultural”. En ese sentido, el adalid intelectual del oficialismo, Agustín Laje, director de la Fundación Faro, think tank asociado al Gobierno, cargó contra la comunidad LGTBIQ+: “No tienen ningún “orgullo” real. Lo que tienen es una necesidad patológica de ser validados y celebrados por quienes no son LGBT, lo que los lleva a demandar políticas de “discriminación positiva” y “afirmación” coercitiva por medio del Estado”, aseveró.