El Gobierno post Mundial: cambio de jugadores con la misma estrategia

Se reordenan figuras y áreas de influencia. Regalos en feria a cambio de paz. Milei en Brasil, pero atento al Norte

Por Ramón Indart

Terminó el mundial y la política vuelve a salir a la superficie. Atentos a este nuevo escenario, detenido por los 39 días que duró la competencia, en el Gobierno circula la idea de acelerar con reformas que puedan ser la imagen de una campaña permanente hasta las elecciones del 2027. La discusión central se basa en quienes ponen reparos y piden cambios en la gestión y quienes consideran que plantear eso es ir contra la idea que tienen los hermanos Milei.

Más allá de la amistad y los abrazos públicos, en el primer grupo están el asesor Santiago Caputo y su entorno. Por eso es que, más allá de las fotos que se sacaron en Casa Rosada los nueve integrantes de la “mesa política”, las disputas por el poder de determinadas áreas de gestión y cajas clave se reproducen. Por estas horas, la tensión se trasladó hacia la estratégica Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología. Allí espera que lo echen, de un momento a otro, Darío Genua, quien reporta directamente a Santiago Caputo. Su salida sería para que ingrese un hombre que responda a Karina Milei.

El otro ruido que suena cada vez más fuerte está en toda la estructura de salud. El vocero presidencial, Adrián Ravier, tuvo que desmentir que el ministro de Salud, Mario Lugones, vaya a dejar su cargo. Hace meses que el ministro, padre de Rodrigo Lugones (este, exsocio de Caputo), está en la cuerda floja. Según pudo saber Infobae, en los últimos días esa tensión creció, sobre todo tras la abrupta salida de Guido Giana. “Algo va a pasar, porque están sacando a segundas líneas sin explicación. Es lo que suele suceder cuando toda una estructura está a punto de desaparecer. Algo similar ocurre en PAMI”, relató un funcionario nacional al tanto de los movimientos ante este medio. Si se va Lugones, todo indicaría que su reemplazo podría aterrizar desde alguna provincia del norte argentino.

Este martes se reunió la mesa política en la Casa Rosada

Consultado por este medio, un hombre cercano al Presidente describió un escenario natural: “Ustedes exageran las internas. Siempre sucedieron. Es el poder. Algunos reciben premios y otros castigos. No se entiende que se escandalicen. Acá lo importante es que tenemos un solo jefe y se llama Javier Milei, a diferencia de cuando gobernaban los peronistas, que tenías una jefa, como Cristina, un súbdito como Massa y un títere peligroso como Alberto”, sentenció.

En ese pragmatismo, el Gobierno supo aprovechar al máximo la negociación de vacantes en el Poder Judicial. Algunos ejemplos. Se designó a Ana María Cristina Juan como jueza federal de Primera Instancia en lo Criminal y Correccional de Hurlingham. ¿Quién es? Es la esposa del juez federal de Comodoro Py, Marcelo Martínez de Giorgi. Es quien lleva adelante la causa $LIBRA, mediante la cual se investiga al presidente y a su hermana, la secretaria general de la presidencia.

Ayer nomás, el martes, le extendieron por 5 años su cargo a Víctor Pesino, el juez que ayudó a avalar la reforma laboral. De yapa, intervino la Unión Obrera Metalúrgica. Ahora continuará cinco años más en la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo (CNAT). Antes, el premio le había llegado al hijo del juez de la Corte Suprema, Horacio Rosatti. Se llama Emilio Rosatti. En junio, el Gobierno oficializó su designación como juez del Tribunal Federal de Juicio de la ciudad de Santa Fe.

Menos desapercibido pasó el premio obtenido por Javier Lanari, ex mano derecha de Manuel Adorni. Es que al periodista le entregaron un cargo como director del Banco Nación. Corrió una suerte distinta a la de su jefe.

La agenda legislativa volverá a ponerse en marcha con la llegada de agosto. Para ese entonces, además de la rosca por pliegos judiciales, Patricia Bullrich deberá conseguir los votos para aprobar la Ley de Tierras. El equipo de Federico Sturzenegger, a cargo de la redacción central del proyecto, insiste en que no se realicen más modificaciones. Bullrich no la tendrá fácil. Tras su enfrentamiento, amplificado por su equipo junto a denuncias penales, con la vicepresidenta Victoria Villarruel, la senadora necesita un nuevo triunfo que calme los nervios de Casa Rosada, desde donde la miran con desconfianza por sus abiertas críticas y aspiraciones electorales del 2027.

“Para criticarnos ya tenemos a los peronistas y a ustedes (por los periodistas)”, reiteran en Balcarce 50. Con o sin buen resultado, el “coloso desregulador” ultima detalles para un nuevo paquete que busca modificar cuestiones centrales de temas como el sistema de venta de medicamentos, el mercado inmobiliario y hasta la navegación fluvial. También prevé cambios en los arrendamientos rurales, la industria vitivinícola, el mercado del libro, el régimen de garrafas, el sistema financiero, los traductores públicos y las cooperativas.

Las intenciones avanzan a una velocidad y las negociaciones a otra. Los senadores no sobran, sino que faltan. Cayó como un baldazo de agua fría lo que sucede en Misiones. Allí el gobernador Hugo Passalacqua rompió su alianza con el jefe político, Carlos Rovira. Al punto tal que le quitó áreas sensibles que manejaba, así como las cajas de recaudación más importantes. Ese quiebre va a generar movimientos que aún no se vislumbran en el Senado. “Es algo que tenemos que analizar ahora con esto”, reconoció un senador que trabaja con Bullrich para lograr aprobar las leyes del oficialismo.

“La campaña son las reformas, las reformas son la campaña”, insistía Santiago Caputo el sábado en el cual la suerte de Adorni llegó a su fin. Se observa una necesidad de acelerar con proyectos de cada ministerio. Hoy habrá una conferencia de prensa en el Ministerio de Economía. Allí Luis Caputo presentará los cambios de Inocencia Fiscal. Un día más tarde será la presentación en el Parlamento.

El Presidente tampoco descuidará la agenda internacional. Fiel a su estilo, no esperará resultados para apoyar a un candidato afín. El viernes despegará rumbo a San Pablo y el sábado estará para la oficialización de Flavio Bolsonaro como candidato a presidente para enfrentar a Lula Da Silva, que va por su cuarto mandato. El 4 de octubre será la elección más importante para la región. Las encuestas marcan, por ahora, un triunfo del oficialismo. La intromisión del mandatario argentino cayó pésimo en el país vecino.

Milei luego estará con su par de Ecuador y viajará, en las próximas semanas, a las asunciones de Keiko Fujimori en Perú y Abelardo de la Espriella en Colombia. Los ojos de la cancillería argentina, no obstante, están puestos en los Estados Unidos. Las elecciones de medio término serán el martes 5 de noviembre. Donald Trump, principal sostén para que Milei haya llegado sin crisis financiera en la elección del 2025, enfrenta una batalla durísima. Más allá de que se espere una derrota republicana, la tensión está puesta en qué tipo de derrota obtendrá. El mayor temor allí está en perder el control del Senado, lo que frenaría la gestión y lo dejaría a Trump a tiro de un impeachment (juicio político).

Además, una amplia diferencia demócrata aceleraría la interna republicana, ahondando en la ya célebre frase de “pato rengo”, ya que sería un presidente de salida. La elección argentina será con un Trump en retirada. Falta saber a qué velocidad.

Ramón Indart
Fuente: https://www.infobae.com