El IMPA hace historia: ex alumnos diseñan un dron tripulado que ya se encuentra en fase de experimentación aérea.

Un grupo de estudiantes universitarios de distintas facultades, ex alumnos del IMPA, impulsa el desarrollo de un dron tripulado de despegue vertical, un proyecto tecnológico que busca explorar nuevas formas de movilidad aérea. La iniciativa reúne a jóvenes de áreas como ingeniería y diseño y ya cuenta con un prototipo en etapa de pruebas, mientras avanzan gestiones para su certificación.

“Es un proyecto iniciado puramente por estudiantes universitarios de varias facultades, ITBA, UBA, UNLP, de distintas especialidades, ingeniería, diseño. El propósito es revolucionar la movilidad aérea y para eso estamos desarrollando este vehículo, que viene a ser como un eVTOL, un vehículo eléctrico de despegue vertical que básicamente sería un dron tripulado”, explicó Matías Felizia, de Quilmes, y uno de los integrantes del grupo.

Según relató, el desarrollo comenzó a gestarse años atrás, cuando algunos de los actuales integrantes del equipo aún cursaban el nivel secundario. “El proyecto comenzó con mis socios en la secundaria, que habían terminado una competencia de la NASA y habían tenido una repercusión mediática importante. Entonces habían visto una startup que estaba haciendo estos drones pero con el propósito de hacerlos tripulados y correr carreras. Quedaron fascinados con eso y dijeron: ‘Hay que hacerlo’”.

Con el paso del tiempo el grupo se amplió y se consolidó como un equipo multidisciplinario. “Actualmente somos un equipo de 11 personas y aumentando, completamente multidisciplinario: ingeniería aeroespacial, mecánica, industrial, electrónica, también dos diseñadores industriales recibidos y ahora estamos aumentando por el lado del marketing”, detalló.

El proceso de construcción atravesó distintas etapas y prototipos hasta llegar al modelo actual. “Primero empezamos con un prototipo cuando éramos muy chicos, ni bien estábamos en el nivel secundario. En un momento dijimos ‘por acá no es más’, entonces apuntamos a hacer un segundo, que es el que ahora estamos volando. En el período de un año y medio, lo tenemos completamente funcional y haciendo pruebas”.

Durante los ensayos recientes, el equipo logró resultados que consideran relevantes para el avance del proyecto. “Hicimos prueba de velocidad y llegamos a los 70 kilómetros por hora, que es un precedente enorme. Llevamos casi 20 minutos de vuelo, que también es un montón”, indicó.

En paralelo, el grupo mantiene conversaciones con autoridades aeronáuticas para avanzar en la habilitación del prototipo. “Actualmente nos encontramos dialogando con ANAC Argentina. Estamos apuntando a la certificación experimental en una primera instancia, para tratar de tener algún permiso provisional, y llegar a la categoría de ultraligero, como los planeadores o esos aviones de tela”, explicó.

Además, buscan abrir caminos en el exterior: “También estamos hablando con la FAA para certificarlo como ultraligero en Estados Unidos”, agregó.

La difusión del proyecto en redes sociales también generó repercusión internacional. “Tenemos bastante visibilidad en Brasil, una razón que nadie se explica, pero allí tenemos mucho público. En Instagram hay un reel con dos millones de reproducciones, otro con casi un millón y otro que está ahí rozando”, comentó.

A partir de ese interés, el equipo comenzó a explorar contactos con autoridades de ese país. “Es algo que estamos iniciando también con ANAC Brasil justamente como para apuntar a ese público”, señaló.

Mientras continúan los ensayos del prototipo actual, el grupo trabaja en una nueva etapa del desarrollo. “Actualmente nos encontramos desarrollando, haciendo pruebas con este prototipo y desarrollando lo que vendría siendo un segundo modelo de producción”, afirmó.

Finalmente, Felizia se refirió a los posibles usos de la tecnología, aunque aclaró que aún se encuentra en una fase temprana. “Hoy en día la tecnología no tiene tanto uso en cuanto a autonomía, pero hay un montón de otros propósitos que se le puede dar, como rescate en montaña o recreativo”.

En ese sentido, subrayó que se trata de un vehículo pensado para ser tripulado. “No es un dron común porque es tripulado, entonces no tiene carga útil: la carga útil es el piloto. Pero lo más interesante es el uso deportivo. Sobre eso, a futuro nos gustaría hacer una especie de carrera”.