EL PROFESOR LEONARDO LAGORIO DOCENTE DEL INSTITUTO ALBERT SCHWEITZER HABLA SOBRE LA PALABRA Y LA IMPORTANCIA DE LA FILOSOFIA EN LOS NIÑOS DE NIVEL PRIIMARIO

Filosofía en la escuela primaria, una oportunidad para volver a escuchar las palabras

 Lagorio, D. L.

¿Para qué filosofía en tiempos smarts? Parece que, en época de redes sociales, IA, y dispositivos smarts, la avidez de novedades encontró su tempo en el scroll infinito. Sin comienzo y sin finalidad, la información satura el horizonte del usuario. En este contexto, la filosofía suele ser reducida a un compendio de fórmulas y citas sin dirección. Pero al contrario de esa grosera reducción, la filosofía guarda su oportunidad en la demora.

Hace ocho años tuve la oportunidad de ser incluido en un proyecto educativo desafiante, hacer filosofía con niños en las aulas de primaria. Esta propuesta llevaba implícita una pregunta que ya se me había impuesto muchas veces antes: ¿qué es eso de filosofía? Sin ningún atisbo de ofrecer una respuesta cabal en este lugar, me interesa señalar que la pregunta por la filosofía nos produce un extrañamiento en torno a una palabra de uso cotidiano que de buenas a primeras se torna distante. Este extrañamiento y esta curiosidad en la que nos encontramos inmersos nos ofrece un intersticio que da que pensar.

Sin suelo y sin supuestos, el extrañamiento nos ofrece la posibilidad de volver a escuchar las palabras. Con esto no me refiero a aprender nuevas definiciones monumentales, más bien, me interesa llamar la atención sobre el medio en el que habitamos junto a otros y que cotidianamente se nos retrae: el lenguaje. Desde esta perspectiva, la filosofía nos permite dejar de tratar con las «etiquetas» de las cosas para volver a preguntarnos por el vínculo entre las palabras, las cosas, nosotros y el mundo; o, más bien, preguntarnos por el modo en que las cosas se nos ofrecen.

Hay palabra, pero la palabra no es un “algo” del mundo. Por tanto, filosofía no es un espacio de reflexión en torno a un mero instrumento comunicación o nominación. Pues tal como recuerda Heidegger “Ella, la palabra, da –se revela como lo que es propiamente digno de pensar, pero para cuya determinación faltan aún en todas partes las medidas y referencias. Tal vez las conozca el poeta.” (Heidegger, M.  De camino al habla. Barcelona: Del Serbal, 2002. p.143).

 En la experiencia filosófica, volvemos vivir la dimensión hermenéutica que entona nuestra existencia y nos templa en el mundo junto a los otros y las cosas. Puesto que ella nos recuerda el carácter metafórico y polisémico de las palabras. En este sentido, la metáfora, a diferencia de los conceptos, no intenta sustantivar las cosas sino mantenerlas en su estar-siendo.

Resta entonces afirmar que la enseñanza de la filosofía desde la escuela primaria es una práctica que se construye dialógicamente con la comunidad y la tradición. Esta se inscribe en el propósito general de ofrecer a los estudiantes situaciones de aprendizaje que involucren saberes prácticas y habilidades, que conformen así el horizonte crítico para su formación integral. Pues, después de todo, la filosofía siempre habrá sido el nombre para esa inquietud práctico existencial.