La convocatoria dispuesta por la presidenta de la Cámara alta, Victoria Villarruel, para la reunión de Labor Parlamentaria recién el miércoles de la próxima semana frenó los planes de La Libertad Avanza de sesionar en el corto plazo.
La decisión obligó a reprogramar la actividad en el Senado y generó malestar en la jefa del bloque oficialista, Patricia Bullrich.
La intención de Bullrich era avanzar la con una sesión que incluyera proyectos pendientes y mostrar una reactivación legislativa tras la salida de Manuel Adorni.
Sin embargo, la nueva agenda trasladó el debate para después del feriado del 9 de Julio, con una fecha estimada entre el 15 y el 16.
Además del desacuerdo político, el calendario se veía condicionado por la ausencia de algunos legisladores del interior que participarán de los actos por el Día de la Independencia en sus provincias.
Entre los temas a tratar se destaca la reforma sobre propiedad privada, que tuvo modificaciones respecto del texto original. El proyecto mantiene restricciones para la compra de tierras por parte de Estados extranjeros y empresas con capital externo, especialmente en zonas de frontera.
También se incluirá la ley “Hojarasca”, destinada a eliminar normativas consideradas desactualizadas, y el tratamiento de pliegos judiciales, entre ellos la prórroga del mandato de un camarista.
