El diputado Máximo Kirchner presentó un proyecto para crear el Impuesto a las Transferencias Internacionales de Capital (ITIC), gravando con una alícuota general del 3% la salida de divisas, activos virtuales y valores negociables del país.
La iniciativa busca replicar el antecedente del aporte solidario de 2020 y proyecta una recaudación estimada en 2,89 billones de pesos, de los cuales el 60% se destinaría a provincias y municipios para obras de infraestructura y el resto a áreas sociales.
Máximo Kirchner, Juan Grabois y Axel Kicillof
El gravamen, cuya aplicación y control estarían a cargo de ARCA con la intervención del Banco Central de la República Argentina (BCRA) y la Comisión Nacional de Valores (CNV), contempla un recargo adicional del 2% cuando las operaciones tengan como destino jurisdicciones de baja o nula tributación.
Sin embargo, la propuesta generó divisiones internas en el peronismo y un profundo rechazo en la oposición, desde donde advirtieron sin ambages que “con esta idea, Máximo está jugando para la reelección de Milei”, además de señalar que la medida busca “frenar las inversiones en el país”.
