Kicillof desplaza a Cristina entre opositores y Milei evita el último puesto: señales de reordenamiento político

Una nueva encuesta nacional de la Universidad de San Andrés introduce un dato que puede alterar lecturas instaladas sobre el mapa opositor y el oficialismo: entre quienes desaprueban la gestión de Javier Milei, Axel Kicillof aparece mejor posicionado que Cristina Kirchner, mientras el propio Presidente, pese a registrar el mayor rechazo del listado, no quedó último en valoración positiva.

El dato surge del relevamiento de abril de UdeSA —1.007 casos nacionales y margen de error de +/-3,15 puntos— difundido y analizado por Eduardo Paladini en Clarín. Eduardo Paladini La medición evaluó a 21 dirigentes del oficialismo y la oposición, pero uno de sus cortes más reveladores es el universo de votantes que rechazan al Gobierno.

Un liderazgo opositor en disputa

El primer dato político es la consolidación de Axel Kicillof como referencia competitiva dentro del peronismo. Axel Kicillof obtiene 48% de imagen positiva entre votantes opositores, por encima del 46% de Cristina Fernández de Kirchner.

La diferencia es estrecha, pero significativa. No se trata sólo de dos puntos. Es un indicio de desplazamiento simbólico: por primera vez en este tipo de mediciones, Kicillof no aparece orbitando alrededor del liderazgo de Cristina, sino superándolo.

El dato refuerza una hipótesis que circula hace meses: el peronismo comienza a procesar una transición, todavía difusa, entre la centralidad histórica del kirchnerismo y una eventual etapa de recambio.

No es menor que detrás aparezcan figuras del polo más ideológico de la oposición: Myriam Bregman con 43%, Juan Grabois con 41%, y Nicolás del Caño con 34%.

Hay allí una señal: entre quienes rechazan a Milei, crece una demanda más confrontativa.

Milei: rechazo récord, pero no derrumbe absoluto

El segundo dato es más complejo.

Javier Milei exhibe 91% de imagen negativa entre opositores: es, por lejos, el dirigente con mayor rechazo de toda la muestra.

Pero, aun con ese desplome, conserva 6% de imagen positiva. Eso le permite no terminar último. Ese lugar quedó para Lilia Lemoine, con apenas 3%.

Puede parecer marginal. No lo es.

Incluso en el segmento más hostil al Gobierno, Milei retiene un núcleo mínimo de adhesión. Eso sugiere que su figura sigue operando, para algunos, como vehículo disruptivo aun cuando su gestión sea rechazada.

Es una diferencia entre erosión política y colapso.

Villarruel aparece como “puente”

Otro dato que sobresale es la posición de Victoria Villarruel.

Con 25% de positiva, es la oficialista mejor valorada entre quienes desaprueban al Gobierno.

No parece casual.

Parte de ese diferencial podría explicarse porque sectores opositores la leen como una figura en tensión con Milei y, por tanto, menos asociada al costo integral de la gestión.

En un oficialismo con internas latentes, ese número puede ser leído como activo propio.

Macri, Massa y la crisis del centro

La encuesta también refleja la fragilidad del “centro político”.

Sergio Massa queda con 32%, pero lejos del liderazgo opositor.

Mauricio Macri apenas llega a 13% y carga 82% de negativa.

Martín Lousteau, Juan Schiaretti y Elisa Carrió quedan encapsulados en apoyos del 21%-22%.

Es decir: ninguno emerge hoy como síntesis alternativa.

La polarización no sólo persiste; se profundiza.

Qué muestra el fondo

La encuesta parece describir tres movimientos simultáneos:

Kicillof gana centralidad en la oposición.
Milei pierde, pero conserva un residuo propio incluso en territorio adverso.
El espacio moderado sigue sin representación competitiva.

Eso explica por qué el dato más importante quizá no sea que Milei no quedó último.

Sino que, aun en un escenario de fuerte rechazo, el Presidente sigue siendo parte del tablero.

Y que quien más capitaliza ese desgaste, por ahora, no es Cristina.

Es Kicillof.

En un sistema político en transición, eso puede ser el inicio de algo más grande.