La Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA) resolvió este viernes convocar a un paro nacional docente para el próximo 2 de marzo, medida que pone en peligro el inicio del ciclo lectivo 2026.
El plan de acción, que incluye movilizaciones y acampes, exige la convocatoria urgente a la Paritaria Nacional Docente y un aumento salarial que supere la inflación. Según el congreso liderado por Sonia Alesso, la entidad demanda también la restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID) y advierte sobre “la grave situación presupuestaria que atraviesa la educación pública”.
Por su parte, los sindicatos educativos de la CGT, representados por la Unión Docentes Argentinos (UDA) y la Confederación de Educadores Argentinos (CEA), advirtieron que “corre riesgo el inicio de clases y se va a profundizar el conflicto si el Gobierno no convoca a paritarias”.
Los gremios denunciaron que el sector atraviesa el mayor recorte presupuestario en décadas y que el Estado Nacional decidió “retirarse de sus obligaciones indelegables, impulsando la derogación de leyes que lo comprometían a realizar inversiones imprescindibles”. Asimismo, señalaron que el salario mínimo docente actual se encuentra en “niveles de indigencia”.
Las organizaciones sindicales manifestaron un rechazo unánime al proyecto de Ley de Libertad Educativa impulsado por el gobierno de Javier Milei. CTERA sostuvo que la iniciativa promueve la “mercantilización de la educación”, mientras que la UDA anticipó que dicho proyecto “detonará el sistema educativo argentino”.
