En una columna publicada en La Nación, la periodista Luciana Vázquez plantea que comienza a emerger una pregunta incómoda dentro del universo opositor dialoguista: si es posible pensar un “mileísmo sin Milei” o incluso un “neomacrismo post mileísta”.
La autora sostiene que el desmarque reciente de Bullrich en el caso de Manuel Adorni y la reaparición política de Macri responden a una misma lógica: recuperar margen de autonomía luego de haber cedido centralidad política al Presidente desde su llegada al poder.
Macri, que durante buena parte del mandato libertario sostuvo el lema “es hora de acompañar”, comenzó ahora a mostrar otro tono con su consigna “Siguiente paso”, utilizada en sus recorridas políticas recientes. Según el análisis, el expresidente busca reposicionarse frente a un oficialismo que ya no exhibe la fortaleza política de sus primeros meses.
El ajuste, la inflación y el desgaste social
La nota remarca que el Gobierno continúa apostando a una estrategia de fuerte ajuste fiscal como mecanismo para contener la inflación y conservar respaldo electoral. Sin embargo, advierte que empiezan a aparecer señales de agotamiento social.
Vázquez señala que el mileísmo necesita acelerar la etapa “creativa” de la teoría schumpeteriana de “destrucción creativa” que suele reivindicar el Presidente. El riesgo, sostiene, es quedar atrapado en una “destrucción destructiva”: caída del empleo, cierre de empresas y deterioro salarial sin una recuperación visible que compense esos costos.
En ese contexto, el Gobierno mantiene como principal activo político el control parcial de la inflación. La autora recuerda que el oficialismo logró capitalizar electoralmente el descenso inflacionario en 2025, cuando el índice mensual llegó al 1,5%, pero advierte que desde mediados del año pasado los precios retomaron una tendencia ascendente.
Al mismo tiempo, la situación económica de los hogares se volvió más delicada. Según cita el artículo, la última Encuesta de Satisfacción Política y Opinión Pública de la Universidad de San Andrés muestra que los bajos salarios son actualmente la principal preocupación social, mencionada por el 37% de los consultados.
La interna libertaria y el malestar político
Otro de los ejes del análisis apunta a la creciente interna dentro del oficialismo. Las disputas entre Santiago Caputo, Martín Menem y Karina Milei comenzaron a filtrarse públicamente a través de redes sociales y operaciones cruzadas.
Para la autora, estas peleas proyectan una imagen de “adolescencia política” y alimentan la percepción de desorden interno dentro de un Gobierno que, además, profundizó sus enfrentamientos con universidades, periodistas y distintos sectores sociales.
El artículo también sostiene que las batallas culturales impulsadas por Milei —desde el debate sobre el aborto hasta recientes declaraciones vinculadas a José Luis Espert— exponen innecesariamente al Presidente y generan desgaste en sectores moderados que inicialmente acompañaron al oficialismo.
Bullrich y Macri buscan preservar capital político
Según el análisis de Vázquez, tanto Bullrich como Macri perciben que el respaldo irrestricto al mileísmo puede transformarse en un riesgo político si el Gobierno no logra revertir el deterioro económico y social.
En el caso de Bullrich, la ministra comenzó a remarcar diferencias propias y a despegarse de algunas controversias internas del oficialismo. Macri, en tanto, evalúa distintos escenarios hacia 2027: desde una eventual candidatura presidencial hasta una estrategia de presión política para negociar mayor influencia dentro del espacio opositor.
La autora destaca además la preocupación del oficialismo frente a una eventual fragmentación del voto de centroderecha. En ese sentido, recuerda que Martín Menem advirtió recientemente que una candidatura de Macri “le haría un favor al kirchnerismo”.
El texto concluye que los próximos meses serán decisivos para determinar si el Gobierno logra estabilizar la economía y recuperar iniciativa política o si, por el contrario, se consolida un cambio de clima social que abra espacio para nuevas alternativas dentro del mismo universo ideológico que hoy sostiene a Milei.
