El gobierno nacional estudia aplicar un sistema de gestión privada en cinco grandes hospitales ubicados en territorio bonaerense -cuatro en el conurbano y uno en el interior- que administra en forma conjunta con la Provincia, por el cual los usuarios deberían pagar una cápita para acceder a la atención. La novedad ya genera rechazo gremial: La Federación de Trabajadores de la Salud advirtió que se pondría el riesgo el acceso universal al sistema.
¿Cómo es el modelo privado para hospitales?
Se trata de un plan de acción con la marca de la “motosierra” mileísta: el objetivo es reducir el costo que tiene para el gobierno nacional de mantener los hospitales abiertos. Hoy, aportan tanto el Tesoro nacional como la provincia, aunque la carga más pese recae sobre Nación, que paga el 80% de la inversión en el hospital de Cañuelas y 70% en los cuatro restantes, con un 3% que pone el municipio de La Matanza en el caso del “Presidente Néstor Kirchner”.
Una duda que persiste es el formato legal que debería utilizarse para avanzar. La lógica indica que debería hacerse por ley, porque los hospitales fueron creados por esa vía. Pero eso obligaría al gobierno a un debate impopular en el Congreso, con el antecedente de la pelea por el financiamiento del Hospital Garrahan. Por eso, nadie descarte que Milei pueda recurrir a un decreto.
Hoy, los cinco hospitales son gestionados por un equipo directivo designado por Nación pero a la vez tienen un consejo de administración con miembros nombrados por Provincia, aunque en minoría. La coexistencia no ha sido pacífica: Lugones le reclama a Nicolás Kreplak una deuda que, Manuel Adorni, ronda los $500 mil millones, pero que el ministro de Salud de Kicillof niega, más allá de que admite que puede hacer algún remante de partidas impago.
En ese contexto, Lugones también habría evaluado la posibilidad de provincializar los cincos hospitales, para que los gestione directamente el gobierno de Kicillof, que se ha mantenido en silencia sobre este tema.
Rechazo gremial
Donde hubo reacción fue en el mundo gremial: en un comunicado, la Federación Sindical Nacional de Trabajadores y Trabajadoras de la Salud (FESINTRAS) advirtió que “esta alternativa, que el Gobierno presenta como una opción ‘en estudio’, representa una seria amenaza al carácter público, estatal e integral del sistema de salud, y pone en riesgo el derecho de la población a una atención universal, gratuita y de calidad ”.
Desde FESINTRAS señalaron que esta avanzada privatizadora se inscribe en “una política sostenida de desfinanciamiento y vaciamiento” de los hospitales públicos. “En el caso de los SAMIC, la situación es particularmente grave por su alta dependencia del financiamiento nacional. Las consecuencias de estas políticas ya se sienten en el funcionamiento cotidiano de los hospitales”, sostuvo el secretario general de la Federación, Pablo Maciel.
Fuente: Agencia DIB.
