Se inauguró en Nueva York la esquina Charly García

En el lugar, el músico se tomó la foto de la portada del disco "Clics modernos", que cumple 40 años. En la emotiva ceremonia hubo música en vivo con muchos de sus amigos.

En Nueva York, EEUU se inauguró en una esquina la placa y cartel del Charly García Corner (Esquina Charly García), en honor al lugar preciso donde en 1983 se tomó la foto de tapa del álbum «Clics modernos».

El encuentro contó con la presencia de varios músicos que tocaron con el “Bicolor”, como Hilda Lizarazu, Fabián Quintiero, Kiuge Hayashida y Toño Silva, Alfie Martins, y los fotógrafos Gabriel Rocca y Andy Cherniavsky, entre otros.

También dieron el presente autoridades de la Embajada y Cancillería Argentina en Nueva York, funcionarios de la ciudad de New York, amigos de Charly y su hermana, Josi García Moreno, que fue en representación suya, porque el artista prefirió no viajar y mirar todo desde su casa por las redes sociales.

 

 

 

 

La esquina que Charly García convirtió en tapa de disco.

La esquina que Charly García convirtió en tapa de disco.

Luego de la palabra de los funcionarios y de la hermana de Charly, se descorrió la tela que tapaba el cartel y la placa.

El cierre fue un gran recital a cargo de los músicos, donde una sorpresa fue la voz de Josi en «No soy un extraño», acompañada por el bandoneón de Fernando Samalea. Lizarazu cantó «Ojos de videotape», «Los dinosaurios» y «Nos siguen pegando abajo», y el cierre fue con Fanky.

«Clics modernos» fue lanzado el 5 de noviembre de 1983, menos de una semana después del día en que los argentinos volvieron a las urnas, y fue presentado en vivo en el Luna Park el 18 de diciembre, una semana después de la asunción de Raúl Alfonsín, junto a una banda conformada por GIT (el guitarrista Pablo Guyot, el baterista Willy Iturri y el bajista Alfredo Toth), Fito Páez, Fabiana Cantilo, Daniel Melingo y Gonzo Palacios. Todo un símbolo de época.

Un disco que cambió la historia

«A ese disco no le cambiaría nada. Es una especie de demo pero hecho en Electric Lady y con Joe Blaney», solía definir Charly García a «Clics modernos», como fenomenal síntesis de su proceso de producción.

Es que la placa comenzó a gestarse en un loft del Village, en Nueva York, en donde el astro del rock argentino se alojaba con su entonces novia brasileña Zoca, y al que había equipado con instrumentos y un estudio portátil en donde fue dando forma a cada una de las canciones.

Allí contó con dos aliados fundamentales para su trabajo: Pedro Aznar, su excompañero en Serú Girán, en el plano musical; y la fotógrafa Ada Moreno, una vieja conocida desde los tiempos de Sui Generis, quien lo recibió en Manhattan y fue una especie de «chaperona» a la hora de actualizarlo en torno a la movida cultural en la Gran Manzana.

Charly García tiene su esquina en Nueva York.

Charly García tiene su esquina en Nueva York.

Justamente, fue la propia Ada la responsable de la serie de fotografías en el sobre interno del disco en donde se veía al gran astro del rock argentino con modernos anteojos, pelo corto y cubierto de talco, una nariz ficticia armada con un cono de cartulina y metido en una bañera.

Una vez que las canciones influidas por la movida musical neoyorkina tomaron forma, acompañado por el exmúsico y empresario Carlos «Pirín» Geniso, también residente en esa ciudad, fue a alquilar horas en Electric Lady, el mítico estudio creado por Jimi Hendrix.

Según narró muchas veces el propio García, tocaron el timbre del lugar, cuando los atendieron casi sin abrirles la puerta, manifestó que quería alquilar el lugar y, con desdén, le preguntaron: «¿Acaso tu papá es rico o qué?», a lo que el artista respondió sacudiendo un fajo de dólares: «¿Me lo alquilan o no?».

Ya sorteado ese obstáculo le ofrecieron un listado de posibles productores y el músico escogió al último que figuraba en la nómina, Joe Blaney, por contar entre sus trabajos con «Sandinista», el disco de The Clash al que el propio Charly había hecho explícita referencia en el tema «No bombardeen Buenos Aires», incluido en «Yendo de la cama al living».

La placa de la Charly García Corner.

La placa de la Charly García Corner.

Aunque quiso incluir en las sesiones al baterista que tocaba en la banda de Jan Hammer, ni bien comenzó el trabajo de estudio se dio cuenta que no cuajaba en el sonido que quería darle a sus nuevas canciones, por lo que lo suplantó por una batería electrónica TR-808.

La mayoría de las canciones las grabó solo Charly, con la única ayuda de Pedro Aznar en el bajo, y la colaboración del baterista Casey Scheverrell y del guitarrista Larry Carlton en algunas canciones puntuales, así como el saxofonista Doug Norwine, en el tema «Nuevos trapos».

 

51 Comments

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.