Un grupo de delincuentes llevó a cabo un robo comando en un depósito logístico en Lanús el viernes, donde se hicieron pasar por policías, redujeron a una decena de trabajadores y robaron alrededor de $20 millones en efectivo, además de celulares y pertenencias.
El hecho ocurrió en un galpón de la calle Potosí al 1800 y es investigado por la Justicia bonaerense, que hasta el momento no logró detener a los responsables.
Cómo fue el asalto dentro del depósito
Según la reconstrucción, los asaltantes —al menos cuatro, aunque algunos testigos mencionaron cinco— ingresaron cerca de las 12:33 vestidos con chalecos y uniformes similares a los de la Policía Bonaerense, lo que les permitió simular un procedimiento.
Apenas entraron, uno de ellos sacó un arma y comenzó a gritar: “¡Al piso! ¡Todos al piso, vamos!”. Luego exigieron: “Todos con documentación en mano”, mientras obligaban a los empleados a tirarse boca abajo y los mantenían bajo control.
En medio del operativo, uno de los ladrones preguntó “¿Quién es la contadora?” y, tras identificarla, la obligó a levantarse. “Queremos la plata, nada más”, le dijo.
Mientras parte de la banda vigilaba a las víctimas, otros recorrían oficinas y sectores del galpón en busca del dinero. También exigieron los teléfonos: “¡Los teléfonos! ¡Todos los teléfonos ahí!”, ordenaron antes de revisar mochilas y bolsillos.
Qué se llevaron y cómo avanza la investigación
Los delincuentes lograron vaciar dos cajas fuertes con dinero en efectivo, estimado en unos $20 millones, y además se llevaron celulares y objetos personales de los trabajadores.
Durante el robo, se comunicaban entre sí desde distintos sectores del depósito. “¡Acá hay paquetes!”, gritaba uno, mientras otro respondía: “¡No, pará, cerrame un poco la persiana!”.
El registro de las cámaras de seguridad se corta a las 12:37, cuando los empleados aún estaban en el piso y los asaltantes coordinaban la fuga. Tras escuchar que se retiraban, las víctimas dieron aviso a la policía.
La causa quedó en manos de la UFI N° 6 de Lanús, a cargo del fiscal Martín Darío Rodríguez, que ordenó la intervención de la DDI y el análisis de las cámaras de seguridad. Hasta ahora, los sospechosos continúan prófugos y no hay detenidos.
