Una nueva polémica rodea a la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, tras su decisión de nombrar dentro del Senado a un exmilitar que fue investigado por la Justicia de Salta, por haber destruido material probatorio sobre el nacimiento de bebés durante la última dictadura.
Se trata de Juan Manuel Gestoso Presas, quien asumirá como subdirector general de Control de Auditoría y Control de Gestión de la Cámara alta. La designación fue firmada por la propia Villarruel a través del decreto 0306/25, en donde se indica que el cargo será ocupado a partir del próximo 1 de junio.
La causa contra el exmilitar, se inició en 2008, cuando Gestoso Presas fue acusado de haber ordenado la quema de dos libros de guardia hallados en el Hospital Militar de Salta. Uno de ellos contenía los registros de la maternidad del nosocomio entre principios de la década del 70 y 1997.
Para los fiscales que llevaron adelante la acusación, dicha acción configuraba un delito conexo con crímenes de lesa humanidad, como la apropiación de menores nacidos en cautiverio entre 1976 y 1983.
Si bien, la causa se investigó como destrucción de documentos públicos, el acto no llegó a concretarse, ya que el capitán Silvio Mannino Leal, a quien Gestoso Presas ordenó ejecutar la orden, fingió cumplir la directiva y guardó los documentos en su domicilio hasta que pudo entregarlos al Ministerio de Defensa que inicio un expediente con dicha prueba.
El arribo de Gestoso Presas al Senado está ligado con la figura de Carlos Gallardo, actual director general de Seguridad de la Cámara alta y una de las personas de más confianza de Villarruel, ya que fue compañero de armas del padre de la Vicepresidenta. Además, colaboró con el área de inteligencia del Ejército, junto con el extitular de las Fuerzas Armadas (FF.AA), César Milani, nombrado por Cristina Kirchner durante su presidencia.
