¿Crece el enojo de Milei con Bullrich?: en Casa Rosada creen que cruzó un límite

El Gobierno endureció su postura frente a Patricia Bullrich después de una serie de cuestionamientos públicos sobre el rumbo económico y distintas decisiones de la gestión de Javier Milei. En la Casa Rosada consideran que la senadora cruzó un límite al difundir una fotografía junto a dirigentes de su entorno y advierten que el encuentro dejó en evidencia su intención de construir un espacio político propio dentro de La Libertad Avanza.

En las últimas semanas, Bullrich marcó diferencias con el oficialismo en varios temas. Cuestionó el ajuste en Discapacidad incluido en el Presupuesto 2027, hizo reparos a la estrategia legislativa tras el traspié con la Ley de Tierras y tomó distancia de los dichos del Presidente sobre “quemar periodistas en la hoguera”.

También insistió en que los resultados de la recuperación económica deben llegar a todos los sectores. Después de que el ministro de Economía, Luis Caputo, anunciara la suspensión de los embargos a las pymes hasta mayo de 2027, la senadora recordó que venía reclamando esa medida desde hacía tiempo y pidió nuevas iniciativas para acompañar a la industria.

Sin embargo, el episodio que más incomodó al entorno presidencial fue la reunión que Bullrich encabezó con una docena de dirigentes en sus oficinas de Palermo. Del encuentro participaron diputados nacionales de La Libertad Avanza que la acompañan desde su etapa en el PRO, como Silvana Giúdici, Damián Arabia, Sabrina Ajmechet y Martín Matzkin. También estuvieron presentes legisladores porteños, su exjefe de campaña Gerardo Milman y el exintendente de Tres de Febrero Diego Valenzuela, entre otros.

La difusión de la imagen encendió las alarmas en Balcarce 50. En el oficialismo interpretaron que la expresidenta del PRO buscó exhibir una estructura política propia, integrada por dirigentes que actualmente forman parte de La Libertad Avanza, pero que mantienen un vínculo directo con la senadora.

“La foto es cruzar un límite, porque los diputados que están ahí sentados no son de Patricia, son del Gobierno, del Presidente, entraron por La Libertad Avanza”, señalaron desde la Casa Rosada en diálogo con TN.

Cerca de Karina Milei también consideraron que la reunión representó un “desafío a la autoridad”, porque entienden que Bullrich intentó mostrar una fuerza parlamentaria propia al margen de la conducción presidencial. En ese sentido, cuestionaron la participación de legisladores nacionales y porteños en un encuentro que no tuvo carácter institucional.

El malestar también comenzó a extenderse entre otros integrantes de la mesa política del Gobierno. Una fuente con despacho en Balcarce 50 advirtió que la senadora está exponiendo demasiado sus diferencias y que su comportamiento empieza a generar incomodidad dentro del Gabinete.

En ese contexto, algunas declaraciones recientes de funcionarios fueron interpretadas como mensajes dirigidos a Bullrich. El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, aseguró que La Libertad Avanza no tiene dos candidatos presidenciales y remarcó que el único postulante del espacio es Javier Milei.

“Soy vicepresidente del partido a nivel nacional y presidente por mi distrito, que es La Rioja, y te diría que es unánime que el único candidato de La Libertad Avanza es Javier Milei”, sostuvo durante un encuentro con dirigentes de la Federación Universitaria del Río de la Plata (FURP).

En una línea similar, Caputo cuestionó que “cualquiera cree que puede ser presidente porque Javier llegó a presidente”. Aunque el ministro de Economía no mencionó directamente a ningún dirigente, dos fuentes del oficialismo vincularon sus palabras con las recientes diferencias públicas de la senadora. “Empieza a haber hartazgo porque esto no funciona”, señalaron.

Pese al malestar, el Presidente mantiene la decisión de evitar una confrontación directa con Bullrich. En el Gobierno reconocen que la senadora conserva capacidad de negociación con los bloques aliados del Senado, donde el oficialismo necesita conseguir apoyos para avanzar con su agenda legislativa.

Además, dentro de la Casa Rosada advierten que enfrentarla abiertamente podría profundizar el conflicto y terminar fortaleciendo su posición política. “La pondría en la otra vereda y le subiría el precio”, consideraron desde uno de los despachos oficiales.

Entre las alternativas que circulan aparece la posibilidad de acercar a Bullrich mediante una eventual candidatura a vicepresidenta, con el objetivo de mantenerla dentro del esquema de poder libertario. Sin embargo, la propuesta no genera consenso y algunos funcionarios rechazan esa posibilidad, con comparaciones sobre el camino que tomó Victoria Villarruel, hoy distanciada del Presidente.

Por el momento, Milei no tiene previsto tomar ninguna decisión inmediata. La visita del papa León XIV funcionará como una suerte de tregua dentro del oficialismo, que buscará dejar las disputas internas en segundo plano durante los próximos días.

“Esta semana la política se pone de costado para estar todos juntos y recibirlo, después hay que ver qué sucede”, resumieron desde la Casa Rosada.