Los bonos argentinos profundizan sus pérdidas este jueves y el riesgo país supera la barrera de los 900 puntos básicos, en una nueva jornada de tensión para los mercados financieros. El indicador elaborado por JP Morgan alcanza los 915 puntos, impulsado por la caída de los títulos de deuda y la creciente incertidumbre sobre el futuro del programa económico del gobierno de Javier Milei.
La tendencia negativa se produce en medio de un escenario internacional desfavorable, con fuertes retrocesos en Wall Street y una mayor cautela de los inversores frente a los activos de países emergentes.
Sin embargo, los analistas advierten que el deterioro de los bonos argentinos responde también a factores internos, especialmente las dudas sobre la capacidad del país para afrontar sus compromisos financieros y la continuidad de la política económica después de las elecciones presidenciales de 2027.
El indicador había cerrado el miércoles en 852 puntos básicos, después de acumular una suba de 24 unidades. Con el nuevo salto, alcanza su nivel más elevado desde octubre de 2025 y se aleja considerablemente del mínimo de aproximadamente 402 puntos registrado en julio de este año.
La caída de los activos argentinos también alcanza al mercado accionario. Los papeles de empresas nacionales que cotizan en Nueva York retroceden hasta un 3%, mientras que el índice S&P Merval de la Bolsa porteña pierde alrededor de un 1,9%.
En contraste, el dólar muestra una relativa estabilidad: la cotización mayorista se mantiene cerca de los $1.545, mientras que el Banco Nación ofrece la divisa estadounidense a $1.570 para la venta.
Por qué sube el riesgo país y qué preocupa a los inversores
El riesgo país mide la diferencia entre el rendimiento exigido a los bonos soberanos argentinos y el de los títulos del Tesoro de Estados Unidos. Cuando aumenta, refleja una mayor prima de riesgo y encarece las condiciones de financiamiento internacional.
En este caso, el incremento está directamente relacionado con la caída de los precios de los bonos argentinos, que obliga a ofrecer rendimientos más elevados para atraer compradores.
Desde Portfolio Personal Inversiones (PPI) señalaron que el comportamiento de la deuda local no puede explicarse únicamente por el contexto internacional.
La sociedad de bolsa advirtió que las elecciones de 2027 y la continuidad del programa económico comienzan a tener un peso cada vez mayor en las decisiones de inversión.
Según sus analistas, el deterioro de los títulos soberanos comenzó a mediados de julio, mucho antes de las recientes elecciones en Estados Unidos y Brasil, que agregaron volatilidad a los mercados. De hecho, hasta el martes el riesgo país ya había acumulado un incremento cercano a los 440 puntos básicos desde sus mínimos de mediados de año.
A estas preocupaciones se suman las dificultades del Banco Central para sostener un ritmo elevado de acumulación de reservas y las necesidades de financiamiento del Tesoro para afrontar los próximos vencimientos de deuda.
El contexto externo tampoco ayuda. En Nueva York, el índice tecnológico Nasdaq registra pérdidas cercanas al 3,3%, mientras que los indicadores de deuda emergente muestran retrocesos superiores al 3%.
Para la Argentina, mantener el riesgo país por encima de los 900 puntos representa un obstáculo para recuperar el acceso al crédito internacional a tasas sostenibles, uno de los objetivos centrales de la estrategia financiera del Gobierno.
