El logo del alfajor Capitán del Espacio deberá modificarse por la Ley de Etiquetado Frontal

Dado que la nueva ley de etiquetado no admite personajes infantiles, el famoso niño astronauta de los alfajores quilmeños deberá abandonar el envoltorio que acompaña a la deliciosa golosina desde hace 60 años.

Cabe aclarar que esto no es inminente, dado que primero se deberá reglamentar la nueva ley de etiquetado frontal, y luego, cuando entre en vigencia, las empresas tendrán 180 días para adecuar sus productos, pero si se trata de una pyme, ese plazo se extiende a un año, aunque aún se puede estirar 180 días más ese plazo a pedido del empresario pyme.

Pero tarde o temprano, el logo del niño astronauta de los alfajores Capitán del Espacio deberá abandonar el envoltorio porque el artículo 9, inciso C, de la ley prohíbe taxativamente la inclusión en las etiquetas de “personajes infantiles, animaciones, dibujos animados, celebridades, deportistas o mascotas”, entre otras limitaciones. 

A diferencia de otras marcas que ya producen packagings alternativos para exportar a mercados donde rigen leyes de etiquetado similares a la que se aprobó ahora en la Argentina, Capitán del Espacio debería diseñar un envase nuevo.

Es que una sola vez se exportó, entre 1995 y 1996, a Australia, y la empresa decidió dejar de hacerlo debido a que no podía garantizar que el transporte no afectara la calidad de sus productos, en especial de los rellenos con dulce de leche.

Ahora -y siempre- el alfajor se consigue en el municipio de Quilmes y no muy lejos de allí, principalmente en algunos kioscos de otros distritos del Sur del Gran Buenos Aires y también en lugares muy puntuales de Capital Federal que los fans conocen y se transmiten entre ellos.

El Capitán del Espacio -el nombre, el logo y el alfajor- son creaciones de un hombre nacido en Piñeyro, partido de Avellaneda. Ángel de Pascalis fue el creador de la emblemática golosina, que empezó a producir el 2 de febrero de 1962 en una fábrica de Ezpeleta.
Pocos meses más tarde nació el nombre, ya que De Pascalis decidió cambiar la denominación original que tuvo su alfajor y fue él mismo quien lo bautizó “Capitán del Espacio”.

“El nombre anterior era en árabe, no se entendía. Elegí Capitán del Espacio porque en esa época se hablaba de que el hombre llegaría a la luna”, contó don Ángel en 2008, en la única entrevista que dio en su vida, al periodista Ignacio Montivero de Clarín.

La fábrica, que tenía 10 empleados, se mudó a Bernal, al año siguiente y en 1972 a su ubicación actual sobre la calle Gran Canaria, en Quilmes. 

De Pascalis murió el 1º de agosto de 2012, a los 86 años, soltero y sin hijos. Para entonces su empresa cerca de 50 empleados que fueron, además, los herederos de la marca y la fábrica, tal como él había prometido, ya que no había otros.
(Fuente: Clarín)

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