La crisis de la industria del calzado sumó un nuevo capítulo en Las Flores, donde Coopershoes, la empresa brasileña que fabricaba zapatillas para marcas como Converse, Grimoldi y Pony, dejó de producir y desvinculó a los últimos trabajadores que permanecían en la planta.
La fábrica ubicada en el Parque Industrial de la localidad bonaerense llegó a tener cientos de empleados durante sus años de mayor actividad. Ahora, según informaron desde el municipio, la compañía mantiene apenas nueve trabajadores administrativos, mientras continúa afrontando los gastos de mantenimiento, impuestos y patentes.
A pesar de la paralización, la empresa no habría decidido desprenderse todavía de las instalaciones. El responsable de Coopershoes en Argentina, Markus Heyden, le comunicó a funcionarios municipales que la intención es conservar la planta durante 2027 y evaluar una eventual reapertura si mejoran las condiciones para producir en el país.
La decisión representa un fuerte impacto para Las Flores, una ciudad de alrededor de 27.000 habitantes donde el empleo industrial tiene un peso importante. La situación de Coopershoes se suma además a la reciente salida de otra firma del Parque Industrial local.
De cientos de trabajadores a una planta sin producción
El retroceso de la empresa brasileña se produjo de manera progresiva durante los últimos años. A comienzos de 2023, Coopershoes tenía alrededor de 380 trabajadores en su planta de Las Flores, aunque otras estimaciones sindicales ubican en 322 la cantidad de empleados hacia fines de ese año.
Con la caída de los pedidos comenzó una sucesión de suspensiones y despidos que fue reduciendo el plantel hasta dejar solamente a los trabajadores que cumplían tareas administrativas y de producción.
Desde el gremio UTICRA señalaron que el deterioro de la actividad se profundizó desde fines de 2023 y que la situación terminó siendo insostenible cuando comenzaron a desaparecer los pedidos de las principales marcas.
Uno de los casos más importantes fue el de Converse, que habría reducido progresivamente sus encargos hasta dejar de solicitar producción a la planta. Según explicó el dirigente gremial Darío Coronel, los pedidos llegaron a caer de unos 38.000 pares mensuales a aproximadamente 18.000 antes de desaparecer por completo.
La pérdida de ese volumen de trabajo tuvo consecuencias directas sobre la fábrica. Después también se redujeron o discontinuaron los pedidos de otras marcas, entre ellas Grimoldi y Pony.
El gremio apuntó contra las importaciones y la caída del consumo
Desde UTICRA vincularon la situación de Coopershoes con el deterioro que atraviesa la industria nacional del calzado. El sindicato cuestionó especialmente el avance de las importaciones y la pérdida de poder adquisitivo de los consumidores.
Para el gremio, la combinación entre una menor demanda interna y el ingreso de productos fabricados en otros países generó un escenario cada vez más difícil para las empresas que producen localmente.Coronel sostuvo que muchas familias deben destinar una mayor parte de sus ingresos a gastos básicos, como alimentos, alquileres y servicios, por lo que la compra de zapatillas y otros productos de indumentaria queda relegada.
El dirigente también advirtió que la problemática excede a Coopershoes y alcanza a distintas fábricas del país. Según sus declaraciones, la industria del calzado perdió una importante cantidad de puestos de trabajo durante los últimos años, en un proceso que el sindicato considera especialmente preocupante.
Una fábrica que llegó a producir más de 1,5 millones de pares
Coopershoes tiene origen brasileño y fue fundada en 1998 en Picada Café, Rio Grande do Sul. En 2008 desembarcó en Argentina y abrió en Las Flores su primera planta fuera de Brasil.
Con el paso de los años, la empresa amplió sus instalaciones y aumentó considerablemente su producción. La fábrica llegó a trabajar para importantes marcas del mercado y se convirtió en una de las principales fuentes de empleo industrial de la localidad.
En 2011, durante la inauguración de una nueva nave, la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner visitó las instalaciones y destacó el crecimiento de la compañía. En aquel momento se señaló que la producción había pasado de unos 150.000 pares a 1,51 millones de pares.La expansión había sido acompañada por inversiones y financiamiento destinado a ampliar la capacidad productiva de la planta.
La empresa espera un cambio para volver a producir
Aunque el panorama es crítico, la compañía brasileña todavía mantiene abierta una posibilidad para el futuro. La decisión comunicada a las autoridades de Las Flores es conservar la planta durante 2027 en lugar de avanzar inmediatamente con un cierre definitivo.
La empresa continuará afrontando los costos vinculados al inmueble y su mantenimiento mientras analiza si las condiciones económicas permiten retomar la producción.El responsable de Coopershoes en Argentina habría transmitido que, si durante el próximo año cambia el escenario, existe la posibilidad de reabrir la fábrica y volver a contratar personal.

