La interna del peronismo recrudeció luego de que Axel Kicillof reuniera a un grupo de intendentes afines y ministros de su equipo de gobierno para comunicarles que está dispuesto a competir en unas PASO abiertas, sin imposiciones ni acuerdos a puertas cerradas. El gobernador bonaerense busca disputar el liderazgo del espacio y avanzar en una estrategia electoral que le permita definir las candidaturas de cara a 2027.
La postura del mandatario cayó mal en el seno del camporismo, desde donde volvieron a cuestionar sus movimientos políticos y su decisión de rechazar las designaciones por consenso. Uno de los voceros de ese sector fue el senador provincial Emmanuel González Santalla, quien utilizó sus redes sociales para ironizar sobre la determinación de Kicillof y cuestionar que ahora plantee una disputa interna con Cristina Kirchner.
“Parece que Kicillof se puso los pantalones largos, se hizo ‘hombre’ justo ahora, y cuando parecía que iba a desafiar a Magnetto, al círculo rojo, a la mafia judicial, juntó coraje y reunió a un grupito de intendentes para decirles que está dispuesto a enfrentar a Cristina. Alta confusión. Además les informó que no quiere más dedo, justamente ese dedo que lo hizo gobernador en el 2019 contra la opinión de todo el peronismo bonaerense. Peor que la ingratitud, es la estupidez”, escribió el legislador camporista.
El cuestionamiento de Santalla se produjo después de una reunión en la que Kicillof buscó ordenar a su tropa y transmitir su posición frente a la disputa por el futuro del peronismo. Ante los intendentes y funcionarios que participaron del encuentro, el gobernador planteó la necesidad de resolver las diferencias mediante una competencia electoral abierta y sin negociaciones que terminen definiendo las candidaturas por acuerdos entre dirigentes.
“Compitamos y acordemos, pero no vayamos al toma y daca del dedo”, fue una de las definiciones que transmitió Kicillof, en una referencia directa al mecanismo de selección de candidatos que históricamente tuvo peso dentro del justicialismo. Su planteo apunta a que las distintas expresiones del peronismo puedan disputar espacios y candidaturas en las urnas, en lugar de quedar sujetas a las decisiones de una conducción partidaria.
El enfrentamiento también se inscribe en la disputa por el control del PJ bonaerense. Kicillof convocó al Consejo Provincial del partido para el próximo miércoles 4 de noviembre, a las 17, en La Plata. El encuentro buscará avanzar con la organización del Congreso partidario, previsto para noviembre, que deberá definir autoridades y tendrá participación en las decisiones políticas y electorales del espacio. La convocatoria llega en medio de las diferencias con Máximo Kirchner por la distribución de cargos internos y la estrategia de cara a 2027.
A comienzos de año, ambos sectores habían alcanzado un entendimiento para evitar una disputa por la conducción: Kicillof quedó al frente de la presidencia del PJ y Máximo Kirchner fue propuesto para encabezar el Congreso partidario, aunque esa designación todavía debe formalizarse mediante una votación. Sin embargo, el Movimiento Derecho al Futuro, espacio que responde al gobernador, pretende ampliar su representación en los órganos partidarios. Con el planteo de las PASO, Kicillof vuelve a marcar diferencias con La Cámpora y deja en claro que pretende disputar el armado electoral del peronismo sin aceptar un esquema de candidaturas definido por el dedo de Cristina Kirchner.
