El intenso temporal de viento que azotó el lunes a la Patagonia, con ráfagas que superaron los 150 km/h, generó una nube de polvo que se empezó a sentir en gran parte de la Costa Atlántica y llegó a la Ciudad de Buenos Aires.
Según explicó la meteoróloga Marina Fernández, este fenómeno ya se hizo presente en varias zonas de la ciudad, al provocar que la visibilidad se redujera unos 5 kilómetros.
“Va a molestar un poco”, detalló la experta. Y aseguró que por la poca cantidad de polvo, en principio, no afectaría a las vías respiratorias.
Sin embargo, a modo de prevención las autoridades aconsejan:
– mantener las ventanas cerradas
– limitar las actividades al aire libre mientras avance la nube
– tener preparada una mochila de emergencia por si surgen complicaciones.
