El intendente de Lanús, Julián Álvarez, denunció el cierre de la clínica central del PAMI en Remedios de Escalada, concretado este 31 de octubre. Con las agendas médicas canceladas y los reclamos de los afiliados en la puerta del edificio, la parálisis sanitaria en el sur del conurbano bonaerense dejó a miles de adultos mayores sin un horizonte claro de atención. En las salas de espera crece la zozobra vecinal, porque la interrupción de las prestaciones médicas rompió cualquier margen de previsibilidad para los pacientes oncológicos y crónicos de la zona. La falta de derivaciones formales los dejó, sencillamente, a la deriva.
En el centro asistencial ya no se escuchan los números de llamado, sino el murmullo de las familias indignadas. Los médicos de guardia miran planillas vacías mientras reciben instrucciones informales de no asignar turnos para las próximas semanas. Nadie le explica a un jubilado que aportó toda su vida por qué no lo van a atender. No hay carteles oficiales ni cronogramas de reasignación para amortiguar el impacto del cese prestacional, y la orden llegada desde los despachos nacionales congela cirugías y estudios sin dar explicaciones públicas.
El jefe comunal decidió capitalizar el malestar territorial frente a la gestión nacional. En un acto ante jubilados movilizados, recordó la reapertura previa del inmueble y disparó contra el presidente Javier Milei: “Este Gobierno decide cerrarla dejando sin atención médica a nuestros jubilados”. La frase resonó de inmediato en los ámbitos políticos locales y marcó el pulso de una resistencia vecinal y gremial que promete endurecerse en las próximas semanas.
El conflicto se trasladó al Concejo Deliberante de Lanús, donde el oficialismo municipal forzó una sesión cargada de reproches cruzados. El peronismo aprobó en soledad un pedido de informes para intimar a la cúpula de la obra social a transparentar el destino del edificio. Durante el debate quedó en evidencia que el bloque de concejales libertarios avaló el repliegue del organismo nacional: la bancada se retiró del recinto sin ofrecer alternativas sanitarias para el distrito.
La crisis desborda los límites comunales y amenaza con tensionar el circuito asistencial de todo el conurbano sur. Desde el Colegio de Médicos de la provincia de Buenos Aires advirtieron sobre el efecto de la suspensión de convenios sobre las guardias provinciales. Los especialistas advierten en privado que los hospitales comunales no resistirán el aluvión de afiliados que antes absorbía este sanatorio cabecera y que la interrupción de los convenios satura las terapias intensivas de la región.
El caso desnuda el costo del equilibrio fiscal cuando la retracción del Estado nacional llega al hilo más delgado del sistema asistencial. Los intendentes del área metropolitana no tienen espaldas financieras para reemplazar una estructura de esta magnitud, mientras desde los pasillos ministeriales llegan silencios en lugar de respuestas. Los jubilados ya anticiparon medidas de fuerza si no se reabren las ventanillas de atención en el distrito.
Lo que tenés que saber sobre el conflicto del PAMI en Lanús
- Cese de prestaciones: el sanatorio de Remedios de Escalada suspendió los turnos y concretó su cierre el 31 de octubre.
- El reclamo de Julián Álvarez: el intendente acusó a la gestión de Javier Milei y al ministro Mario Lugones de desmantelar el único centro médico propio del organismo en el sur metropolitano.
- Tensión en el Concejo: el peronismo aprobó un pedido de informes sin el respaldo de los concejales de La Libertad Avanza.
- Saturación del sistema: el Colegio de Médicos bonaerense advirtió sobre la presión inminente sobre los hospitales provinciales por la falta de derivaciones.
