a interna del peronismo bonaerense volvió a encenderse con una disputa que salió de los pasillos de La Plata y llegó directo a las redes sociales. El senador de Unión por la Patria Emmanuel González Santalla interpeló públicamente al gobernador Axel Kicillof para exigir la reglamentación inmediata de la Ley 15.534, la norma que restringe el uso de celulares y pantallas en las escuelas primarias de la provincia de Buenos Aires. La cruzada del legislador, que responde al espacio de La Cámpora, desnudó una tensión cada vez más abierta dentro del oficialismo provincial.
De acuerdo con lo señalado por Infobae, la normativa fue sancionada por unanimidad en septiembre del año pasado e incluye en su origen a la dirigente del GEN Lorena Mandagarán. Sin embargo, el texto sigue sin el decreto reglamentario que habilite su aplicación: la responsabilidad de ponerla en marcha cayó en el escritorio de la nueva titular de la Dirección General de Cultura y Educación, Flavia Terigi. Desde el entorno del senador advierten que esa demora desatiende el impacto cognitivo de la exposición digital abusiva en las aulas de gestión pública y privada.
El legislador grabó un video quirúrgico, con tono de fiscal de una causa cotidiana. Entre citas al articulado legal y miradas fijas a cámara, desmenuzó la inacción del Ejecutivo para regular el uso de teléfonos en las aulas. «¿Estamos esperando que el señor gobernador y la ministra se hagan cargo de implementar esta ley?», disparó González Santalla en el material difundido, una frase que recorrió la agenda política de la provincia en las últimas horas y que puso el foco en la gestión del mandatario.
Detrás del reclamo pedagógico opera una disputa de poder de largo aliento. La orden que baja del Instituto Patria busca tensionar los límites del kicillofismo justo cuando ensaya su proyección nacional, coinciden quienes frecuentan el recinto provincial. El fuego amigo expone a un gobernador con una ley propia cajoneada frente a su electorado base, y lo hace utilizando una agenda sensible como el uso regulado de dispositivos en las escuelas de las familias bonaerenses.
El tablero de fondo tiene coordenadas precisas en la codiciada Tercera Sección Electoral. El dirigente camporista teje su candidatura a intendente de Avellaneda de cara a las elecciones de 2027, y el blanco del ataque es el jefe comunal Jorge Ferraresi, lugarteniente y sostén estructural del proyecto del gobernador. Golpear por elevación al intendente debilita a uno de los principales armadores territoriales que le responde al gobernador en el conurbano sur.
El kirchnerismo duro no concederá un centímetro de ventaja territorial en el conurbano. Cuentan los operadores que la batalla por el sillón municipal avellanense ya devora la agenda legislativa común, sin importarle el costo electoral. La pulseada recién arranca y promete nuevos cruces en los próximos meses, con la amenaza de que otros legisladores se sumen al reclamo si no llegan señales del Ejecutivo provincial sobre la firma pendiente.
