Lanús quedó a un paso de regresar a la máxima categoría del básquet argentino. El equipo dirigido por Juan Manuel Anglese derrotó este lunes a San Isidro de San Francisco por 88-61 en el tercer partido de la final de la Liga Argentina y tomó ventaja por 2-1 en la serie.
Con una actuación contundente y el apoyo de su público en el estadio Antonio Rotili, el conjunto granate quedó a una sola victoria de concretar su regreso a la Liga Nacional de Básquetbol (LNB), la principal competencia del país.
Sin embargo, la noche no estuvo exenta de tensión. Cuando se disputaban los últimos minutos del encuentro, se registraron incidentes en una de las tribunas populares que obligaron a detener momentáneamente el partido.
Según trascendió, hubo golpes de puño y corridas entre varias personas ubicadas en ese sector del estadio. La situación requirió la intervención del personal de seguridad privada y de dirigentes del club para intentar controlar el conflicto. Mientras se intentaba recuperar la calma, desde distintos sectores de la cancha se escucharon cánticos contra la barra, reflejando el malestar de buena parte de los simpatizantes presentes.

